lunes 31 de octubre de 2011

Somos más de 7000 millones. ¿Qué podemos hacer para garantizar recursos para todos?

El centro de Lagos (Nigeria)
A principios del siglo XIX, durante el comienzo de la Revolución Industrial, el británico Thomas Malthus establecía una teoría demográfica, económica y geopolítica según la cual el ritmo de crecimiento de la población respondía a una progresión geométrica mientras que el crecimiento de los recursos lo hacía mediante una progresión aritmética.

Cierta o no esta teoría, el gran reto que tenemos a nivel global es solucionar este problema matemático, bastante más complejo que el de justificar el teorema de Fermat, formulado en 1637 y que tardó más de tres siglos y medio en demostrarse (en 1993 por Andrew Wiles). Nosotros no tenemos tanto tiempo.

Somos ya más de 7.000 millones de personas. En 2050 superaremos la cifra de los 9.000 millones. ¿Cómo podemos hacer sostenible este crecimiento?, ¿hay herramientas para controlarlo?, ¿quién debe tomar acciones para gestionar de manera óptima los recursos del planeta?.

La última pregunta se responde fácil. Estamos en un mundo globalizado, donde lo que ocurra en Grecia, China, o EEUU nos influye cada vez de manera más directa en nuestro entorno más cercano. Por lo tanto, TODOS podemos y debemos poner nuestro grano de arena en favor de la sostenibilidad del planeta. Obviamente serán los líderes políticos de las naciones más influyentes en el contexto socioeconómico internacional quienes deberán actuar con mayor responsabilidad sobre estos frentes que tenemos abiertos:

  • En poco tiempo, la producción agraria será insuficiente. 
Por el momento, el planeta todavía tiene mecha para producir los alimentos necesarios que cubran su demanda. Pero, según la FAO, en 2050, las necesidades se incrementarán en un 70%. A esto hay que sumarle que la tierra disponible ha tocado techo a finales de la década pasada y que el rendimiento de los cultivos ha caído a la mitad desde 1960 por el agotamiento de recursos y por los efectos del calentamiento global. Por otra parte, hay que tener en cuenta la existencia periódica de catástrofes, siempre posibles, como olas de calor en Rusia, la alteración del monzón en Asia, etc., y que afectan puntual y aleatoriamente a la producción mundial de cereales.

¿Qué podemos hacer?.

“El consumo de carne exige 12 veces más agua que el trigo y genera 20 veces más emisiones de CO2”. Es necesario gestionar de manera global la producción de alimentos teniendo en cuenta detalles como este, especialmente en las zonas más sensibles y con menos recursos. Es fundamental controlar globalmente las escaladas en los precios de materias primas (como las de 2008 y 2011), impidiendo a determinados gobiernos establecer políticas aisladas que bloqueen las exportaciones y que fomenten la especulación.

Agricultura familiar en Zimbawe
Es necesario que se proteja y se controle, no sólo local, sino también globalmente la superficie legal de la tierra destinada a tareas agrícolas.

Es fundamental globalizar las políticas de ayudas y estímulos al sector agropecuario, así como las de aranceles y barreras de entrada asociadas a la alimentación. Debe evitarse la competencia desleal por parte de los países más industrializados. La búsqueda de un crecimiento económico sostenible debe orientar los flujos de capital de las grandes potencias hacia otros sectores más productivos, como los tecnológicos y los energéticos.

Es importante fomentar la agricultura familiar en las regiones más vulnerables, comenzando por el África Subsahariana. Se trata de formar y educar para optimizar.

  • El abastecimiento energético no es sostenible.
Los países emergentes obligarán a incrementar en más de un tercio la demanda energética para 2035. La energía es un producto escaso y otro de los retos es conseguir producirla respetando nuestro entorno; cuidando nuestro medio ambiente.

El debate sobre el calentamiento global tiene su próxima parada el próximo mes en la Cumbre del Clima de la ONU de Durban, Sudáfrica. Se adelanta que será poco probable un pacto vinculante para reducir las emisiones de CO2. Esto implica que un acuerdo global podría demorarse hasta 2014 o 2015. Es una falta clara de responsabilidad por parte de los líderes políticos que sólo se permiten focalizar sus esfuerzos en una crisis financiera y económica, provocada por una crisis de valores morales que, cada vez más, separa a los ricos de los pobres. Las acciones se reducen al corto plazo y se pierde la visión global a largo, fundamental para salvaguardar los estados de bienestar.

¿Qué se puede hacer?.

Por nuestra parte y al margen de decisiones políticas, tres palabras: ahorro, eficiencia energética y renovables. Renovables, renovables y más renovables hasta hacerlas globales y suficientemente competitivas. Es también responsabilidad de los países más industrializados aportar a los emergentes de las herramientas necesarias para crecer de manera sostenible.
Ejemplo de Generación Distribuida con fuentes renovables

Es responsabilidad de TODOS ahorrar en el consumo energético y disponer de tecnologías eficientes que nos den más con menos, de contadores que nos indiquen lo que consumimos y de elementos que produzcan energía donde la consumimos. Es el momento de la generación distribuida y del autoconsumo; de la independencia energética y de las smart grids; de las ciudades inteligentes y de la movilidad sostenible. Cuanto más nos tardemos cuenta de que este es el futuro, peor. Cuanto menos se destine a la promoción de estas acciones, peor. Cuanto más se subvencione el carbón nacional, peor. Cuanto más se retrase el libre mercado eléctrico, peor. Cuantas mas sombras abracen el déficit tarifario, peor. Cuanto más nos concienciemos los ciudadanos, las empresas y las administraciones públicas de que el futuro está en fabricar nuestra propia energía, mejor.

  • No se controla el flujo migratorio laboral a nivel global en un planeta donde el crecimiento poblacional es desproporcionado entre unos continentes y otros.
Las generaciones más jóvenes se concentran en los países más pobres y las más ancianas en el mundo desarrollado. No hay más que comparar las bases de las pirámides poblacionales en África y Europa. Cuanto mayor calidad de vida, menor crecimiento poblacional (si no en todos los casos, menor, si al menos más controlado).

Por otra parte, si todo sigue como hasta ahora, seremos 10.000 millones en 2100. ¿Se pueden aplicar políticas para reducir las estimaciones de crecimiento poblacional actuales?
Evolución de la pirámide poblacional de China

¿Qué se puede hacer?.

De entre todas las políticas aplicadas hasta el momento, más efectivas que en el propio control de la fertilidad, se han demostrado que son la educación y la prosperidad económica.

Por otra parte, es necesaria la flexibilización los regímenes migratorios, algo como lo que el Centro de Desarrollo de la OCDE denomina “Sistema Emergente para la Movilidad Laboral Internacional”. Un equilibrio de flujo de personas entre los países de origen y de destino que optimice de manera controlada las oportunidades de trabajo. Es necesaria una respuesta global. Se hace necesaria la solidaridad de los países con mayores recursos económicos que ayuden a establecer y fortalecer las bases de la educación y formación en países pobres y emergentes respectivamente.

El problema es global, nos afecta a todos. Muchas de las soluciones deben tomarse por consenso internacional, pero otras muchas, especialmente en lo que a energía se refiere, están en nuestra mano. Lo cierto es que en gran medida, TODOS somos co-responsables de lo que les ocurra a las generaciones del futuro.

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Energía para TODOS

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